do epic shit


y otra noche más sin poder dormir dándole vueltas a cosas que siempre terminan con la misma pregunta: ¿para qué? tanta tontería absurda. pequeñas obsesiones a cámara rápida de querer más y más hasta que la cabeza hace boom. se superan los niveles de ego, cotilleo y deseo. me hace dudar y soñar con irme bien lejos donde sienta que encajo de verdad. para mí esa sensación es tan necesaria como dañina, son rachas. pero luego se me queman las tostadas y es en plan: hola qué digo si estoy rodeada de personas realmente especiales que me aportan mucho más de lo que se imaginan. entonces por qué, me ponen triste cosas que no deberían afectarme. la solución no es desconectar, me voy a londres más conectada que nunca a valorar todo lo bueno, lo malo. disfrutando.

3 comentarios:

Ber. dijo...

cuando se me va la inspiración, así de un día para otro y de forma un tanto estúpida, me gusta mirar tu blog, siempre me ayuda a encontrarla aunque sea de a poquito.
un beso enorme ro :)

Laura Rockbell dijo...

Es lo que tiene estar genéticamente preparada para comerse el tarro hasta morir. Cuando pienses esas cosas, después no te sientas culpable por cuestionar relaciones, personas o situaciones, porque es sano preguntarse qué estás haciendo. Mantiene la cabeza en marcha :p
Eso sí, si lo acompañas de un Cosmo o de cava, casi mejor, eh?

rocosmopolitana dijo...

Qué bonito eso de verdad :)